Tanto si le gusta el sabor del café como si no, todo el mundo puede beneficiarse de alguna de sus muchas cualidades. No estamos pensando en el aroma, sino en la planta en sí, que puede resultar un agradable adorno en alféizares y jardines.
Cultivar una planta de café no es fácil, pero siguiendo algunos consejos útiles puede intentar cuidar de su propio plantón. Si se siguen con cuidado y se tiene suerte con los factores ambientales, se obtendrá un resultado satisfactorio.
Coffea arabica: características de la planta
No todas las plantas son adecuadas para el cultivo en interior. El consejo es elegir Coffea arabica, que reacciona bien al clima templado de muchas regiones italianas y, en general, también se adapta bien al clima doméstico. También es útil comprar el plantón en una floristería y evitar la siembra, que es especialmente elaborada y compleja.
Veamos qué tipo de planta es. La Coffea pertenece a la familia de las Rubiáceas y es una planta perenne de porte arbustivo. Las hojas son de color verde intenso, ovaladas y de unos 15 centímetros de largo, mientras que el tronco no supera el metro y medio de altura, al menos mientras la planta se cultive en macetas y en interiores. Los tallos suelen ser más bien delgados, mientras que las flores son blancas, tienen forma de estrella y, por lo general, desprenden un aroma dulce muy agradable.
La Coffea arabica, como su nombre nos recuerda, no es una planta típicamente europea; al contrario, es originaria de Etiopía y actualmente está muy extendida por los trópicos. De todas las especies, la más utilizada para el café es la variante Moka. Ésta produce granos de café muy pequeños, pero con un aroma especialmente intenso. Otras muy adecuadas para la producción de café son la Tipica, la Bourbon y la Maragogype. Sin embargo, a la hora de elegir cuál cultivar en casa, lo mejor es pedir consejo al florista.
Cómo cultivar un cafeto en casa
La premisa necesaria al hablar del cultivo de un cafeto es que debemos abandonar de inmediato toda ambición productiva. En realidad, se trata de una planta ornamental, al menos mientras se cuide en casa.
¿Qué se necesita?
En primer lugar, por tanto, debemos asegurarnos de comprar un plantón de Coffea Arabica y conseguir una maceta de unos 25 centímetros de diámetro, tierra para macetas con turba, abono especial y un pulverizador.
Época y lugar de cultivo
La floración del cafeto suele producirse a finales de la primavera, pero en Italia se adelanta a marzo por razones climáticas. Las flores, que tienen la típica forma de estrella, son de color blanco y crean un agradable contraste con las grandes hojas oscuras y brillantes.
Sólo la planta adulta, al cabo de unos años , da también frutos, entre finales de verano y otoño. Los frutos, también llamados drupas, son redondos, verdes cuando están inmaduros y rojos cuando maduran. En su interior hay dos semillas verdes que, al final del proceso de producción del café, adquieren la forma y el color clásicos de los granos que conocemos.
Desde el punto de vista de la conservación del cafeto, podemos mantenerlo al aire libre sin peligro durante el verano y, en general, cuando la temperatura exterior supera los 22° durante el día. Sin embargo, si el termómetro marca más de 30-32°, sobre todo en ausencia de humedad, la planta podría resultar dañada: la solución en este caso es mantener el riego bajo control y acordarse de rociar la maceta y las hojas, así como la tierra.
Eninvierno, en cambio, es mejor mantenerla en el interior, cuidando de que nunca le falte el contacto con la luz del sol.
Cuidados del cafeto
La primera regla para cuidar un cafeto es que el riego debe ser frecuente: diario durante el verano, ligeramente espaciado durante el invierno, también en relación con la humedad ambiental. Hay quien recomienda que esta fase no se realice de la forma tradicional, sino vaporizando el follaje. Lo ideal es utilizar agua a temperatura ambiente y al menos una vez al día, teniendo cuidado de evitar el estancamiento del agua.
Precisamente por este motivo, la tierra elegida para el cultivo de café en maceta debe reunir dos características específicas: ser drenante y tener un pH que tienda a ser ácido, entre 5 y 6. La fertilización también es muy importante: para las plantas más jóvenes debe repetirse una vez al mes en primavera y verano, mientras que para las plantas adultas la frecuencia se reduce a una vez a la semana.
Dado que una planta sana también puede alcanzar alturas considerables, el trasplante de Coffea arabica debe programarse una vez al año, cambiandoa una maceta con un diámetro unos 2 cm mayor. Del mismo modo, conviene acordarse de podar la planta con regularidad: el objetivo es mantener un aspecto ordenado y aumentar las posibilidades de floración y, en consecuencia, de fructificación si está suficientemente madura.
Sanidad vegetal
Afortunadamente, el cafeto resiste eficazmente a la mayoría de las enfermedades: los expertos señalan que a veces puede verse afectado por la cochinilla y los pulgones, pero esto no ocurre a menudo.
No obstante, podemos observar algunos problemas en la planta que podemos remediar nosotros mismos. Por ejemplo, si las hojas se vuelven opacas es posible que la Coffea esté expuesta a demasiados cambios de temperatura y, por tanto, necesite ser trasladada a una posición donde las condiciones ambientales sean más estables.
Si, por el contrario, las hojas se marchitan y caen, es probable que la planta no haya recibido suficiente agua. Un consejo útil para mejorar el riego es colocar guijarros en el fondo de la maceta para que el agua pueda drenarse más fácilmente en el futuro.
Por último, si las hojas empiezan a ponerse amarillas, incluso manchadas, debemos prestar atención a la presencia de finas telarañas en las hojas y, en particular, en el envés. Si están ahí, es probable que la Coffea haya sido atacada por una araña roja que prolifera en ambientes secos. Por esta razón, el primer remedio es aumentar la frecuencia de las pulverizaciones y, si es necesario, utilizar un insecticida específico. Además, también es posible eliminar el parásito directamente, si lo reconocemos a simple vista.
En general, no debemos asustarnos por las posibles enfermedades o plagas que puedan atacar al Coffea arabica, porque en la mayoría de los casos cultivar el cafeto en casa es muy sencillo y puede ofrecer muchas satisfacciones. ¿Conocía esta posibilidad?