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Sabemos que la cafeína que contiene el café es una sustancia excitante que puede provocar diversos síntomas (por ejemplo, taquicardia, aumento de la tensión arterial, vasoconstricción, etc.) si se toma en exceso.

Por lo tanto, como principio básico válido para muchos otros alimentos consumidos durante el embarazo, es mejor no excederse en el consumo de café (un par de tazas al día pueden satisfacer fácilmente el ansia de café incluso de las madres que siguen una dieta estricta).

Dicho esto, hay varios estudios que demuestran que tomar café durante el embarazo no afecta al desarrollo del feto (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud). Esta confirmación también procede de un estudio en el que se realizó un seguimiento de un grupo de mujeres durante el embarazo: el objetivo del estudio era evaluar los efectos del tabaco, el alcohol y la cafeína en el feto, y el resultado fue que las mujeres que consumían grandes cantidades de café no tenían problemas con el feto (por el contrario, las fumadoras empedernidas y las bebedoras de alcohol tenían problemas).

Además, según los investigadores del Royal College of Midwives, se pueden consumir hasta 4 tazas de café al día durante la lactancia del bebé porque, aunque la cafeína pase a la leche materna, la dosis es tan pequeña que no tiene ningún efecto sobre el desarrollo físico y conductual del bebé. Otro estudio (estudio Barr - 1991 - nº 13 de Neurotoxicología y Teratología) realizado en mujeres que consumieron café durante la lactancia, y durante un periodo comprendido entre el nacimiento y los 7 años de edad de sus hijos, confirmó que la cafeína no interfiere en el crecimiento ni en el peso, y menos aún en el coeficiente intelectual del niño.

Para concluir, las autorizadas revistas The Lancet y American Journal of Epidemiology han informado de dos estudios (en el primero participaron 3.000 mujeres y en el segundo 10.000) que demuestran que no existe ninguna asociación entre el consumo de café y los retrasos en la concepción, al igual que no existe ninguna correlación con una posible infertilidad.

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