Estás en el contenido principal

El café nos acompaña en cada momento de nuestro día, y en ciertos momentos particulares marca nuestros hábitos, rituales y ritmos biológicos... veamos algunos de estos momentos y los efectos que nos proporciona el café:

Por la mañana
Al despertar, el café tiene un efecto diurético, ya que la bebida negra tiende a dilatar los riñones. Este proceso aumenta la formación de orina y, en consecuencia, su expulsión permite eliminar del organismo las sustancias de desecho.

Después de comer

Un buen café favorece la digestión porque aumenta el peristaltismo intestinal y, por tanto, previene el estreñimiento y la constipación.

Por la tarde

Todo el mundo lo ha notado, un buen café a media tarde proporciona la energía necesaria para superar la fase de sueño/fatiga que se instala a media tarde. De hecho, el café actúa mejorando las condiciones respiratorias y la capacidad de contracción muscular.

Evening
Mucha gente no lo toma por la noche por miedo a no poder dormir: por supuesto, depende de cómo reaccione el organismo de cada persona a la cafeína, pero en general hay que señalar que el café tomado por la noche tiene un efecto positivo sobre los centros cerebrales, activando y estimulando la imaginación y la fantasía... en definitiva, es muy útil para quienes tienen que trabajar y/o estudiar por la noche.

Artículo publicado en

Artículos seleccionados en función de este contenido