Estás en el contenido principal

Los efectos, tanto beneficiosos como negativos, del café sobre nuestro organismo son objeto de numerosos estudios, precisamente porque se trata de una bebida muy apreciada y consumida en todo el mundo. Sin embargo, este interés también ha dado lugar a la propagación de algunos falsos mitos, transmitidos como dogmas sobre los perjuicios del café. Muchas personas creen, por ejemplo, que tomar café por la noche provoca directamente insomnio, cuando en realidad es la cantidad de cafeína introducida diariamente en nuestro organismo la que repercute en la calidad del sueño.

Pero éste no es el único caso. De hecho, muchas personas creen que beber café aumenta el nivel de colesterol en la sangre. La ciencia, sin embargo, demuestra que la cuestión es más compleja. Veamos, por tanto, cómo interactúan estos dos elementos y cómo asegurarnos de tomar un café saludable.

Dieta para enfermos de colesterol alto: 5 consejos

En primer lugar, es importante recordar que una persona que sufre de colesterol alto es aquella que tiene un exceso de esta sustancia lipídica en la sangre. En general, se considera que una persona padece hipercolesterolemia cuando, en conjunto, el nivel de esta sustancia supera los 200 mg/dl.

Las causas pueden ser múltiples. Ciertamente, en muchos casos existe un componente genético y hereditario, pero los factores de riesgo reconocidos son el sobrepeso severo, un estilo de vida especialmente sedentario, patologías como la insuficiencia renal o los desequilibrios hormonales, y una dieta incorrecta.

Y precisamente porquela dieta puede afectar a este tipo de problemas, también representa un ámbito sobre el que actuar en materia de prevención y tratamiento. Aunque cada caso es diferente y cualquier persona que detecte un nivel alto de colesterol en un análisis de sangre debe consultar en primer lugar a un especialista, hay algunos consejos y buenas prácticas en los que existe un acuerdo sustancial entre los médicos.

  1. En caso de sobrepeso, hay que actuar de forma específica con una dieta que tenga como objetivo mantener unequilibrio constantede nutrientes en todas las comidas diarias.
  2. Reduzca almínimo los alimentos que contengan ácidos grasos saturados, ácidos grasos hidrogenados y colesterol, todos ellos muy presentes en los quesos grasos, la carne roja, el aceite de fritura y la mantequilla.
  3. Si los análisis también muestran una carencia de ácidos grasos esenciales omega 6, el consejo es aumentar su ingesta diaria con alimentos como cereales y legumbres.
  4. Aumente su ingesta de ácidos grasos esenciales omega 3. Contenido principalmente en el pescado azul, el omega 3 no actúa directamente sobre el colesterol, pero tiene una función preventiva contrala aterosclerosis , que puede ser una posible consecuencia de la hipercolesterolemia.
  5. Aumentar la cantidad de fibra, lecitinas, fitoesteroles y antioxidantes fenólicos en la dieta. En otras palabras, el consejo es favorecer los cereales integrales, comer legumbres más a menudo y respetar la ingesta diaria de frutas y verduras. Todos estos elementos contribuyen a mejorar el metabolismo y a ralentizar la absorción y la síntesis del colesterol.

Lo que se desprende, por tanto, es la necesidad de una dieta equilibrada, rica en alimentos de origen vegetal y fibra que puedan sostener el organismo y mantenernos sanos. Sin embargo, ninguno de estos elementos hace referencia al café y a la cafeína. ¿De dónde viene, entonces, la idea de que el café debe evitarse para quienes padecen niveles elevados de colesterol?

Café y colesterol: ¿qué relación?

El origen de la idea de que el café eleva el colesterol es un conocido estudio, el "Tromsoe Hearth Study", que descubrió esta relación estudiando a un grupo de 14.500 noruegos. En aquel caso, se puso de manifiesto que en los participantes, acostumbrados a consumir café hervido y sin filtrar, existía una correlación positiva real entre el consumo de la bebida y el nivel de la sustancia lipídica en la sangre.

Sin embargo, estudios posteriores investigaron esta cuestión con más detalle. Lo que ha surgido es que el elemento que explica la relación entre el café y el colesterol es precisamente el proceso de preparación: de hecho, laausencia de filtración hace que en la taza se encuentren dos sustancias, el cafeolo y el cafestolo, que forman parte de la fracción lipídica del café y, por tanto, repercuten en el nivel de colesterol en la sangre.

Por el contrario, según revela un estudio publicado en el American Journal of Epidemiology en 2001, quienes consumen café filtrado, soluble, expreso o moka no se encuentran con este problema. Es cierto que el café contiene grasa, pero el porcentaje que contiene una taza es tan bajo que no tiene un impacto real sobre los niveles de colesterol en sangre.

¿Qué pueden hacer los enfermos de colesterolemia?

La relación entre el café y la colesterolemia depende, por tanto , del tipo de mezcla y de su preparación. Aunque, por lo tanto, no es una taza de café expreso al día lo que afecta y empeora la situación, es importante prestarle atención. En concreto, el consejo es elegir café arábica de calidad y, si es posible, menos rico en cafeína, limitando el consumo a, como máximo, tres tazas al día.

Este límite se recomienda, y en algunos casos lo impone el médico tratante, para evitar problemas posteriores causados por el exceso de cafeína en el torrente sanguíneo. Los ejemplos más clásicos son una ligera taquicardia, agitación, ansiedad, dolores de estómago, disentería, náuseas y dolores de cabeza.

¿Para quién está desaconsejado el café?

En general, el café es perjudicial para la salud si se superan las dosis recomendadas. O para quienes padecen enfermedades gastrointestinales como gastritis, úlceras o reflujo: esto se debe a que el café es una bebida acidificante que puede aumentar la secreción de ácidos en el estómago y, por tanto, empeorar el estado de quienes ya padecen este tipo de enfermedades. Además, es preferible reducir el consumo de café durante el embarazo y en el caso de las personas con hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares.

Beber café, por tanto, no eleva automáticamente los niveles de colesterol en sangre. Recuerde, sin embargo, la importancia de una dieta equilibrada para quienes descubren que están sujetos a este tipo de problema y, sobre todo, la necesidad de consultar siempre a un especialista que sabrá, evaluando el caso individual, proponer una solución ad hoc que nos permitirá mantenernos sanos, incluso sin renunciar al placer del café.

Artículo publicado en

Artículos seleccionados en función de este contenido